Ya acabaron las jornadas. Un día muy interesante, dónde la constante ha sido uno: para crear una empresa e innovar se necesitan ideas y, sobretodo, ilusión.
El colofón al día ha sido doble, por una parte, la charla de Alfons Cornellà de Infonomia.com y por otra la entrega de premios Día del Emprendedor 2008 (acto final de clausura al que no hemos acudido, ya nos pasaremos cuando seamos candidatos ;) noticia al respecto en emprenemjunts.es)
Alfons Cornellà nos ha contado cómo adaptar nuestra empresa a los tiempos que corren. Se trata de un mundo donde la demanda ya no es mayor que la oferta y que para vender algo hemos de ofrecer un valor añadido. En su exposición ha comentado diversos casos, entre ellos los de la marca Philips, el Iphone o una empresa suiza que vende calcetines, x-socks. La constante es la misma, ya sea en el caso de vender un televisor, un teléfono o calcetines, ofrecer un valor añadido, desmarcarse del resto, es lo que permite que ese producto triunfe. Tengo ganas de probar esos calcetines...
Dentro de esa adaptación al nuevo medio, nos recomienda que el proceso de creación sea constante. Ya no se crea un producto, se fabrica y se vende, sin más. Ahora, una vez vendido se sigue con el proceso, buscando nuevas necesidades de los usuarios y nuevas maneras de diferenciarlo del resto.
Muy importante es la observación (también continua) de nuestro entorno, para observar posibles cambios o necesidades a las que podamos aportar soluciones desde nuestra empresa. Por ejemplo, nos habla de identificar tres tipos de clientes: los sobreservidos (cuya identifiación da lugar, por ejemplo, a las compañías de vuelo 'low-cost' en el caso de los viajes), los subservidos (que necesitan de un valor añadido, por ejemplo, los viajeros de primera clase en los aviones) y los no-servidors (aquellos cuyas necesidades aún no han sido cubiertas, como las personas de la tercera edad con necesidades nutricionales específicas -ya hay una gama de Nestle específica).
Ante el problema de las empresas que no pueden abarcar todos los campos, Cornellà propone abordarlo desde la creación de grupos, ya sea de diseño, operaciones (fabricación) y clientes (ventas), trabajando estos grupos simultáneamente. Es ahí donde aparecen nuevas empresas, dedicadas a complementar las carencias de las demás, ya sea ofreciendo estudios de mercado o brainstorming a medida, como por ejemplo Brainstore.
En definitiva, ha valido la pena. Nos hemos agenciado nuestros bolis, blocs y baratijas varias a cargo de los patrocinadores (se nos ha escapado el boli usb de la Caja de Castilla la Mancha y el libro de Trias de Bes). Por supuesto, también nos llevamos un buen fajo de ideas que seguro pondrán en ebullición nuestro cerebro. Algunas de ellas las explicaremos en este blog, junto con las iniciativas promocionadas en los diversos stands y que iremos detallando.
Nota: Aún no hay noticias en la prensa 'seria', actulizaremos los links cuando esto suceda.
El colofón al día ha sido doble, por una parte, la charla de Alfons Cornellà de Infonomia.com y por otra la entrega de premios Día del Emprendedor 2008 (acto final de clausura al que no hemos acudido, ya nos pasaremos cuando seamos candidatos ;) noticia al respecto en emprenemjunts.es)
Alfons Cornellà nos ha contado cómo adaptar nuestra empresa a los tiempos que corren. Se trata de un mundo donde la demanda ya no es mayor que la oferta y que para vender algo hemos de ofrecer un valor añadido. En su exposición ha comentado diversos casos, entre ellos los de la marca Philips, el Iphone o una empresa suiza que vende calcetines, x-socks. La constante es la misma, ya sea en el caso de vender un televisor, un teléfono o calcetines, ofrecer un valor añadido, desmarcarse del resto, es lo que permite que ese producto triunfe. Tengo ganas de probar esos calcetines...
Dentro de esa adaptación al nuevo medio, nos recomienda que el proceso de creación sea constante. Ya no se crea un producto, se fabrica y se vende, sin más. Ahora, una vez vendido se sigue con el proceso, buscando nuevas necesidades de los usuarios y nuevas maneras de diferenciarlo del resto.
Muy importante es la observación (también continua) de nuestro entorno, para observar posibles cambios o necesidades a las que podamos aportar soluciones desde nuestra empresa. Por ejemplo, nos habla de identificar tres tipos de clientes: los sobreservidos (cuya identifiación da lugar, por ejemplo, a las compañías de vuelo 'low-cost' en el caso de los viajes), los subservidos (que necesitan de un valor añadido, por ejemplo, los viajeros de primera clase en los aviones) y los no-servidors (aquellos cuyas necesidades aún no han sido cubiertas, como las personas de la tercera edad con necesidades nutricionales específicas -ya hay una gama de Nestle específica).
Ante el problema de las empresas que no pueden abarcar todos los campos, Cornellà propone abordarlo desde la creación de grupos, ya sea de diseño, operaciones (fabricación) y clientes (ventas), trabajando estos grupos simultáneamente. Es ahí donde aparecen nuevas empresas, dedicadas a complementar las carencias de las demás, ya sea ofreciendo estudios de mercado o brainstorming a medida, como por ejemplo Brainstore.
En definitiva, ha valido la pena. Nos hemos agenciado nuestros bolis, blocs y baratijas varias a cargo de los patrocinadores (se nos ha escapado el boli usb de la Caja de Castilla la Mancha y el libro de Trias de Bes). Por supuesto, también nos llevamos un buen fajo de ideas que seguro pondrán en ebullición nuestro cerebro. Algunas de ellas las explicaremos en este blog, junto con las iniciativas promocionadas en los diversos stands y que iremos detallando.
Nota: Aún no hay noticias en la prensa 'seria', actulizaremos los links cuando esto suceda.






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